IMG-20140205-WA0014 1

Juanma Copano é desas personas que fan a un club máis grande. Hai exactamente catro anos, o adestrador de Ponferrada incorporouse á disciplina do noso club, para dar un salto de calidade á nosa estrutura. Xunto coa directiva e a dirección deportiva do club, Juanma revitalizou o baloncesto en zonas onde o noso deporte semellaba perdido. Desde o Bierzo ata os Ancares, o traballo incansable do noso adestrador foi abrindo escolas onde a ilusión polo baloncesto foi o peza principal.

Copano seguirá coordinando as escolas que o noso club ten no Bierzo. En Becerreá, sen embargo, toma a decisión de dar paso na coordinación ós adestradores do CB Becerreá que tantas horas pasaron ó seu lado na localidade ancaresa. Con motivo deste novo paso, Juanma Copano escribiu esta semana unha carta onde se despide dos seus amigos en Becerreá.

LA SONRISA DE LOS ANCARES

Así  he titulado este humilde texto en el que quiero agradecer y poner un foco de atención sobre una tierra que tiene unas particularidades que la hacen caminar lentamente dentro de la evolución global del mundo en el que vivimos.

“Becerreá,  la puerta de Los Ancares”  dice el cartel de entrada a esta localidad de Los Ancares lucenses y puerta para mi del baloncesto gallego, ya que fue allí donde empezó todo con el equipo sénior zonal del Estudiantes Lugo;  quizás fue ya la señal de que Becerreá  y sus alrededores estarán para siempre dentro de las páginas dedicadas al baloncesto en mi libro de la vida, porque la vida para mí es un libro en el que vas escribiendo páginas.

Cuando desde el  club me comentaron la posibilidad de entrenar en la escuela de Becerreá, lo vi como un pequeño parche para terminar la temporada y como quedaba de camino en mi tránsito de Ponferrada-Lugo,  acepté.  Lo que empezó por casualidad, rápido empezó a ser una bocanada, un aliento de un baloncesto que había olvidado, ese baloncesto que nunca ningún entrenado debe abandonar.

En Becerreá me encontré con un grupo de chicos/as de edades diferentes, pero con un objetivo común, pasar las tardes de los miércoles jugando al deporte que habían elegido, sin saber que su objetivo estaba dejando profunda huella de cariño en el sentir de su entrenador.

Los niños y niñas de esta escuela vienen también de localidades cercanas a Becerreá siempre que la climatología lo permite; La nieve impide que en ocasiones puedan acudir a entrenar, pero cuando lo hacen vienen con esa sonrisa a la que hago referencia en el título de este artículo y a la que tanto le debo, porque en momentos difíciles para mi, esas sonrisas llenas de naturalidad, llenas de espontaneidad, me levantaban como un resorte del sofá de mi casa en Ponferrada  para emprender cada miércoles el viaje a Becerreá ;  el venir a entrenar es un esfuerzo común, ellos ya desde el comienzo lo entendieroncomo el esfuerzo  necesario para alcanzar la meta, que en este caso era disfrutar del baloncesto.

Pasábamos la tarde juntos entre juegos y ejercicios de baloncesto pero con la particularidad de que en los momentos de descanso los chicos compartían conmigo sus reflexiones sobre las dificultades que vivían en pleno siglo XXI para poder jugar al baloncesto; me  contaban como sus amigos se iban a jugar al futbol porque competían todos los fines de semana.  Mis compañeros Victor, Javi y Carlos y yo tratábamos de ilusionarles con una sola tarde a la semana e  inculcarles los valores del deporte de la canasta.  Juntos lo estábamos consiguiendo pero pronto empezó la pregunta, ¿Por qué no entrenamos un día más?, ¿Por qué no jugamos los fines de semana?...

Juntos buscamos y encontramos una solución para los mayores de la escuela  que  fue inscribirlos en el deporte escolar de León para jugar con Camponaraya.  Con ello conseguimos que gracias al esfuerzo de los padres y de mis compañeros  anteriormente mencionados, pudiesen, cada 15 días, jugar al baloncesto.

Esto fue la señal definitiva de que el siguiente paso a dar en la escuela de Baloncesto de esta zona lucense (por cierto, zona que vive de manera especial el Breoganismo) era dar la posibilidad a esos niños de jugar cada fin de semana al baloncesto.

Ahora nos toca a nosotros, y cuando digo a nosotros me refiero a entidades, instituciones y responsables de que esto se pueda llevar a cabo. El esfuerzo que hacen estos chicos/cas para venir a entrenar, se merece nuestro mismo esfuerzo para que puedan jugar.

Yo siempre estaré agradecido y en deuda con los niños y niñas de esa gran Escuela de Baloncesto, de valores y humanidad.

Gracias por todo.

JUANMA COPANO

 

Presentación a MMCC, 2013-14

 Noticia presentación do Clube Estudiantes Lugo nos Medios de Comunicación da Tempada 2013 - 2014

Entradas antiguas

 el blog del Estu

Móvete con Nós 2013

Volver